lunes, 4 de mayo de 2015

El zarpazo que nos están dando y del que no hemos reaccionado todavía

Creo que uno de los legados más importantes dejados por Hugo Chávez, tiene que ver con la unidad de las fuerzas de la izquierda, además de ello, la corresponsabilidad entre el pueblo y el gobierno, para la consecución y la construcción de la Patria Socialista.

No podemos, ni debemos achacar al pueblo la responsabilidad de la actual crisis económica que vive el país. Esta situación, producto de un modelo que aún no hemos superado, en buena medida, es inducido por los capitalistas, y son estos sectores los que deben responder por la misma.

Pero también debemos reconocer, y esto parece que se ha acelerado luego de la desaparición física de Hugo Chávez, cierta descomposición moral, cierta dejadez de muchos de nuestros funcionarios públicos y funcionarias públicas. Personas, que sucumben a las bajas pasiones, y se prestan a las corruptelas y al burocratismo. Si mencionamos que el tema de los problemas económicos de nuestro país, en más de un 70% es inducido por actores económicos que se están prestando a politiquerías, y de paso le agrega funcionarios corruptos y que promueven las trabas burocráticas, eso agrava de manera ostensible el problema.

No obstante, no sólo a esos dos factores les debemos achacar los problemas que hoy afrontamos. El pueblo bolivariano, revolucionario y chavista debe, como un sólo hombre y una mujer, asumirse como protagonista y dueño de la soberanía, y no esperar que todo le venga dado de "papá Estado". Esa soberanía y ese Poder Popular, tal como lo señala el artículo 5 de nuestro texto constitucional, y como poder constituyente, someter y subordinar los órganos del Estado, porque éstos emanan de su soberanía.

Hemos podido constatar como estamos viviendo una situación verdaderamente compleja: Acaparamiento, Especulación, Boicot, de alimentos, de bienes, de servicios, burocratismo, corrupción, indolencia, impunidad, que se convierten en pesados fardos que amenazan nuestra Revolución, y que van minando y matando la esperanza de un pueblo. Esta situación, complejiza de manera importante el cuadro social, y esto no podemos menospreciarlo ni subestimarlo.

Cuando el Presidente Nicolás Maduro Moros crea expectativas sobre medidas que va a tomar para resolver los ingentes problemas que hoy nos agobian, y no hace estos anuncios o los posterga, esto lo afecta enormemente y lo resiente, no en las encuestas, sino en el apoyo de las bases sociales a su gobierno, continuador de la obra de Hugo Chávez. Cuando el Presidente Nicolás Maduro, se le ve enérgico, pero además de ello, hace los anuncios de manera oportuna, y toma medidas ejemplarizantes, además de dar respuesta, esto le favorece y lo agradece el pueblo, lo que se traduce en respaldo a su gestión de gobierno, a la Revolución, además de mejorar sus números en las encuestas, por añadidura.

Sin duda, las tendencias internas en el seno del gobierno de alguna manera pudiéramos decir, habrán afectado algunas medidas del Presidente Maduro. Los intereses, la falta de conciencia de personeros que están dentro de la administración gubernamental, y del Estado como un todo. Si además de la retórica y el discurso, no damos respuesta. Nuestro pueblo no nos acompañara, y antes bien, se volverá más apático y escéptico.

Pero, y esto como un elemento a favor, la oposición venezolana se encuentra en peor estado que nosotros. Pero esta es una situación que no será eterna, y los tipos en algún momento pudieran ponerse inteligentes. Pese al estado de cosas en el que actualmente vivimos, la derecha venezolana no ha sido capaz de capitalizar el descontento de las masas populares. Sus niveles de respaldo rondan un 18%, los cuales sin duda aumentan en un escenario polarizado, pero jamás superan a los niveles de apoyo de los factores de la Revolución Bolivariana.

Sin embargo, no todo es eterno, y como muchos analistas pronosticaban, 2015 sería un año duro y díficil y así lo están demostrando los hechos. El ataque a la Revolución ha recrudecido, y da la percepción de un Gobierno acorralado y atado de manos. Ojo, menciono percepción, lo que no necesariamente implica que esto sea así, y esto hay que atenderlo y revertirlo, antés de que sea demasiado tarde.

Señala una sabia conseja popular: "El que está comiendo, a veces se olvida del que no tiene o no come", y así estamos viendo a muchos que se dicen "servidores públicos" y "servidoras públicas", que han perdido la perspectiva de los problemas de la cotidianidad, que afectan a los venezolanos y a las venezolanas de "a pie", que son la inmensa mayoría. Maduro decretando un aumento de 30% de salario mínimo, más una institución el Estado se retarda en el pago del cesta ticket y otros beneficios a los trabajadores. Si bien, no se trata de ser locheros, pero, ¿Acciones como estas no conspiran en contra de las mejores intenciones y los esfuerzos del Primer Mandatario Nacional? ¿Será que de muchos que tienen responsabilidad en la Administración Pública y en el Estado, han perdido la empatía, que no es más que la capacidad de ponerse en los zapatos del otro o de la otra? ¿Habrá conexión entre los servidores públicos y servidoras públicas con el Poder Popular? Solamente puedo señalar, que este estado de cosas contribuyen a irritar a los trabajadores, a sembrar a la desesperanza, desmotivación que se traduce en una desmovilización extremadamente peligrosa.

A este estado de cosas, de acaparamiento, especulación, boicot, inflación, raspacupismo, indolencia, burocratismo, corrupción, impunidad, falta de respuesta, hay que agregarle el tema de la criminalidad y la delincuencia, que se está desbordando, que se está desatando. Por un lado, reconociendo, autocríticamente, que luego de la salida de Miguel Rodríguez Torres, no hubo continuidad en las políticas que implementó. Los cuadrantes brillan por su ausencia, los policías custodian zonas, pero no se les ve ni un rolo para disuadir al hampa; la política de desarme no pasa por la destrucción de ciertas armas, pero ¿que paso con la entrega voluntaria de los armamentos? ¿que paso con los bloques de búsqueda y captura?

Y si a eso le agregamos las denuncias en el día de ayer del periodista y analista político, José Vicente Rangel Vale, sobre la intensificación de la movilización de paramilitares en Caracas en zonas como la Cota 905, La Vega, Antímano, Mamera, Macarao, Guarataro, Observatorio, La Silsa, La Pastora, Sarría, El Valle, Coche. Denuncia ésta, que llega con no menos de seis (6) meses de retraso, ya que muchos en dichas zonas saben de la existencia de estos grupos, y por temor no los denunciaron, además: ¿Quienes fueron los que asesinaron a Robert Serra? ¿Como llegaron de manera tan campante a su casa y desde donde? ¿Por qué la noche que lo mataron, se observaron movimientos inusuales de personas en las residencias cercanas al Palacio de Miraflores, sede de la cabeza del Ejecutivo Nacional?

¿Será que nos están cercando y no nos estamos dando cuenta? Espero, porque dicen que las esperanzas son las últimas que se pierden, que estás interrogantes que me formulo, en un cuadro político, económico y social harto complejo, tengan alguna respuesta de nuestro Alto Mando Político y Militar de la Revolución. No me considero un predestinado ni iluminado, pero pienso que estas modestas reflexiones, que espero que puedan redundar en acciones, reflejan el sentir de millones y millones de camaradas que a lo mejor no tienen esta posibilidad que yo si tengo de expresarlas en estas líneas.

Pero algo si quiero dejar muy en claro, para aquellos que pudieran sacar de contexto estas líneas que he escrito. Mi respaldo a la Revolución Bolivariana y al Presidente Nicolás Maduro no está en duda, sólo hago de la metódica chavista de la necesaria crítica y autocrítica para revisar errores, corregirlos y poder reimpulsar la Revolución Bolivariana. Y yo como el que más, estoy convencido que no es apoyando ni votando por la derecha que saldremos de nuestros actuales problemas y situaciones, porque ellos no son la alternativa, antes bien, los agravarían. Pero, para no dejar que nos roben la esperanza, y por el rumbo de ciertas ejecutorias de nuestro Gobierno Bolivariano, urge un Golpe de Timón.

¡Bolívar y Chávez viven, y sus luchas y la Patria que nos legaron siguen! 
¡No hay socialismo sin Maduro! ¡No hay Maduro sin Socialismo!
¡Hasta la victoria Siempre! 
¡Independencia y Patria Socialista! 
¡Viviremos y Venceremos! 

Abogado, Activista por los Derechos Humanos, Militante Revolucionario y de la Red Nacional de Tuiter@s Socialistas (RENTSOC).